Para cuando le toque, a Henry Ramos habrá que embalsamarlo…


1- Guste o no, los adecos siempre han sido prácticos y fieles a la misión de todo partido político, cual es la de alcanzar el poder, y mantenerlo a toda costa, obviamente dentro de los cánones de la democracia, porque cuando se sobrepasan ciertos límites, entonces en países en democráticos -como la actual Polonia, o Hungría, por citar solo dos ejemplos muy actuales- comienzan a enturbiarse las cosas.

2- La conducta de Acción Democrática siempre ha sido muy coherente, puesto que estando en el gobierno permanentemente quiso condicionar la voluntad de los votantes a punta de dinero público -aunque ello no diera resultado durante el primer gobierno catastrófico de Carlos Andrés Pérez, para que perdieran las elecciones presidenciales siguientes-; y estando en la oposición, su conducta fue simplemente extrema, saboteando toda iniciativa del gobierno –copeyano, en aquellos tiempos de alternancia-, para que al final del período, echarle muy hábilmente la culpa a ese gobierno sobre todo lo que no se hizo –y que prometió hacerlo-, para así ganarle las siguientes elecciones.

3- Desde el punto de vista de alcanzar el poder, y de mantenerlo, Acción Democrática nunca tuvo en su agenda el bienestar del país, y ello no necesariamente es censurable, puesto que depende de la ética que utilicemos para valorar esa conducta, algo que se comentará un poco más adelante.

4- La coherencia de su conducta la comprobamos en cada uno de sus lances, y tal vez el episodio más interesante, para efectos de la actual AD, dirigida por Henry Ramos, es uno que ocurrió durante el gobierno de Lusinchi, cuando justamente Ramos era el  jefe de la fracción parlamentaria adeca, y cuando a COPEI, en un raro arrebato durante ese período de luna de miel casi permanente con Lusinchi, se le ocurrió atacar a su candidato presidencial Carlos Andrés Pérez –quien buscaba la reelección.

5- En aquella oportunidad Ramos tomó la palabra para defender a CAP con una vehemencia extrema, pasando por encima de toda la tragedia que ese señor causó durante su primer mandato, y obviando lo que se nos vendría encima si hubiera un CAP II –algo que ocurrió, y que se nos vino encima con creces.

6- Desde la perspectiva de su misión como dirigente partidista, Ramos Allup simplemente cumplió con su deber, algo repugnante para cualquier persona que piensa que la política se debe basar en la Ética. Pero resulta que la misión partidista no se basa en la Ética, sino en lo ya dicho, o sea en alcanzar el poder, y mantenerlo, y si por el camino se les ocurre pensar en el Bien Común, pues mucho mejor, aún a sabiendas que esa desviación a veces le costará el no alcanzar ese poder, o perderlo…si lo sabrá COPEI, luego de perder las elecciones de Lorenzo Fernández frente a un CAP I, que no dudó en destruir personalmente a sus adversarios copeyanos, mientras Lorenzo se centraba en el Bien Común, o cuando mientras Radio Caracas Televisión, Venevisión, El Universal, etc, a cuenta de ayudar a Acción Democrática para volver al poder con Jaime Lusinchi, se dedicaban a destruir la reputación personal del presidente Luis Herrera Campins, gente decente como Luis Herrera, Enrique Pérez Olivares, Antonio López Acosta, y centenares de venezolanos honorables, se dedicaban a gobernar en función del Bien Común, y no de manipular voluntades para ganar la próxima elección.

7- Ingenuos, podría decirse de todos ellos, quienes olvidaron que la política no es inmoral, sino amoral, o que olvidaron que ese Bien Común, no solo hay que saber ponerlo en práctica consensuando con una población poco educada, y orientada al inmediatismo -y por tanto parcialmente incapacitada para saber lo que realmente le conviene-, sino que también hay que saberlo presentar electoralmente.

8- Volviendo a Ramos, el que su partido haya decidido enviar a sus gobernadores electos a bajar la cerviz para que la Asamblea Nacional Constituyente le calce el yugo, es perfectamente coherente con la visión práctica que todos ellos siempre han tenido de la política. A veces les ha ido mal, pero casi siempre les ha ido bien, algo que no desvaloriza al venezolano como ser pícaro, que a salto de mata va resolviendo el día a día sin considerar esos recovecos espirituales por donde transita la Ética, puesto que si vamos al detalle histórico, hasta el mismo Winston Churchill actuaba de esa manera, y ni a él, ni al pueblo británico les iba del todo mal.

9- Por tanto, juzgar el gesto de esos gobernadores adecos a partir de la Ética -y de la Estética-, es un ejercicio inútil, puesto que esas dos ramas espirituales, acá no aplican, aunque el gesto de ir a presentar sus respetos ante la ANC sea simplemente asqueroso, y para validar este razonamiento es bueno referirse a dos clases de ética: la de Kant y la de Bentham:

– Kant afirma que la Ética se compone de imperativos que no pueden saltarse; por ejemplo, no se debe mentir nunca…imaginemos entonces que en nuestra casa estemos escondiendo a un judío peseguido por los nazis; según Kant, cuando venga el soldado nazi a preguntarnos si hay judíos en la casa, deberemos decirle que sí…aunque ello les cueste la deportación y la muerte a Auschwitz-Birkenau (!)

– Según Jeremy Bentham, en cambio, la Ética debe basarse en la cantidad de felicidad que genera. En este sentido mentirle al nazi de alguna manera hará feliz al judío escondido en casa, puesto que le deja vivo –por supuesto que hay que definir y desarrollar el concepto de felicidad, pero eso es otro asunto.

10- Para Acción Democrática y Ramos Allup, de haber algún sustrato ético en sus actuaciones, éste se identifica con el de Bentham, fundador de la llamada Ética Utilitarista, algo que está muy lejos de la pureza kantiana, puesto que salvarse de la destitución por la fuerza y el abuso chavista, permitirá a esos gobernadores darle algo de felicidad a sus ciudadanos, en contraste con la tragedia que seguirán viviendo con los conocidos gobernadores chavistas.

¿Es censurable su actuación?, o ¿Es admirable la actitud de Juan Pablo Guanipa por no calarse esa farsa que implicará su remoción?…depende de cómo se juzque el asunto, porque ya lo vemos, la Ética es relativa –aunque al anterior papa Ratzinguer ello le sacaba de quicio-, y la política, pues no tiene ética…

Por cierto, Jeremy Bentham antes de morir decidió que lo embalsamaran y lo pusieran en una vitrina de la universidad donde pasó su vida. En algún momento unos estudiantes decidieron jugar al football con su cabeza, por lo que ahora lo que queda de ella está guardada, y su cuerpo embalsamado tiene una cabeza falsa, aunque con facciones iguales a la original…ya lo sabe entonces Ramos Allup: cuando le llegue el momento, siempre se le podrá embalsamar y colocar su cuerpo en la sala de reuniones del CEN adeco, para así recordarle a sus miembros cuál es la Ética a la que hay que ceñirse…y que con su cabeza embalsamada se pueda jugar a la pelota…pues eso ya lo dirá el tiempo.

Hermann Alvino

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