Decálogo sobre el dilema opositor.


1- El mundo siempre se ha movido sobre hechos cumplidos, no sobre suposiciones, y cuando un régimen se impone dentro de un país, no valen las protestas internacionales, especialmente si se trata de regímenes como el cubano, el de Corea del Norte, el iraní, el mismo ruso, y por supuesto el chavista, en un mundo donde el cruce de intereses y alianzas minimizan el efecto de las sanciones económicas.

2- Cada uno de esos regímenes llegó a un punto en que se convirtió en autosustentable, una realidad solo posible por la renta de la explotación de riquezas naturales para mantener al pueblo tranquilo -aunque sea a base de migajas, como fue el caso de los años de Chávez y su petróleo a precios de 100$ por barril, o por el medio más expedito conocido desde siempre, o sea la fuerza, y su primo cercano, el terror.

3- Defenestrar estos regímenes es dificilísimo, algo solo posible bajo ciertas circunstancias: una catástrofe natural, una guerra generalizada, una invasión de algún ejército más poderoso, una guerra interna muy intensa y duradera, o divisiones dentro del régimen mismo que conlleven, justamente, a una guerra interna, para que todos pesquen en río revuelto, aunque el desenlace pueda ser peor.

4- Aún así, no siempre resulta…y acá no se trata de islas del Caribe o de aquellos países paupérrimos de Centroamérica donde pocos soldados de EEUU y arreglos de la CIA eran suficientes para resolver, porque Venezuela, o Irán, son países extensos, de geografía compleja y con coaliciones políticas y militares globales. El ejemplo de Iraq o Afganistán refleja la incapacidad del mayor poder militar del planeta para imponer su voluntad, al igual que el fracaso militar tanto de las FARC colombianas como de las fuerzas armadas de dicho país, en ganar la guerra interna colombiana.

5- Por ello lo de las circunstancias muy especiales que deben alinearse para que el chavismo se derrumbe, algo claramente improbable en el actual escenario, donde con el apoyo chino, ruso e iraní, el hecho cumplido de la constituyente, el apoyo militar, y una realidad que obliga a abandonar la calle para intentar ganarse el sustento diario, ya han hecho del chavismo un sistema dentro del cual hay que vivir y conformarse. Si lo dirán los que vivieron en los tiempos de la URSS, de los países de Europa Oriental, y los cubanos; o si lo dirán los palestinos, cuyos territorios ocupados por Israel, sin respetar para nada la resolución de la ONU de 1967 –o sea, de hace medio siglo…-; porque al final, el mundo se va reacomodando a las realidades que se van imponiendo, hasta cuando -por supuesto- el cruce de intereses se considera afecta ya a intereses realmente vitales para algún país y sociedad poderoso, para que venga la guerra, con la cual regímenes e imperios se derrumbarán para darle paso a otros…

6- Es la realidad misma, entonces, la que nos obliga a posicionarnos como ciudadanos, como opositores o disidentes, como fuerzas políticas, empresariales, militares, religiosas, gremiales, sindicales, etc., lo cual implica enfrentarse al dilema de adaptarse, manteniendo la expectativa de tomar el poder si se presenta la oportunidad, o de tomar una opción más radical y violenta. Ejemplos internacionales sobran.

7- Los dilemas no son bifurcaciones éticas en las cuales hay que escoger entre lo “bueno” y lo “malo”, entre lo “éticamente correcto” y lo “inmoral”, o entre lo “justo” y lo “injusto”; de ser así no habría dilema alguno, puesto que para cualquier persona espiritualmente sana, la decisión sería clara –no estamos hablando de sicópatas para quienes estos conceptos no tienen significación alguna.

El problema es que los dilemas verdaderos –valga la redundancia- obligan a optar entre dos caminos éticamente equivalentes: realizar un aborto para salvar la vida de la madre a cuenta del feto, o la de éste a cuenta de la de la madre, proceder a la eutanasia a cuenta del sufrimiento de un paciente en contraste con el valor mismo de su propia vida, volatilizar Hiroshima y Nagasaki a cuenta de que esas 200000 muertes fueron muchas menos de las que se iban a producir por una invasión militar directa de EEUU al Japón imperial, etc. Por eso es que los dilemas son complicados de resolver, y no tienen solución única ni definitiva, ya que dependen de las convicciones –religiosas o no- de cada uno, de los valores sociales consensuados, de la Ley, y en última instancia, de la realidad, que es amoral.

8- Con relación al dilema opositor sobre el chavismo, una parte importante de la MUD, con AD y PJ al frente, optaron por adaptarse, participando en las elecciones del venidero Octubre; sus líderes piensan que el poco o mucho espacio político que puedan conquistar les posicionará más favorablemente para encarar al régimen, y por supuesto les daría una ventaja estratégica en caso de derrumbe del chavismo. Esta opción es éticamente válida si la vemos desde la perpectiva de la inevitable fortaleza del régimen, esto es, se identifica la Ética con el realismo político, al cual se le integran conceptos defendidos por muchos intelectuales y opositores de a pie de buena voluntad, como el de reconciliación, además de que desde aquella abstención electoral de mediados del 2000, todos están vacunados para no dejarle todo el espacio político al chavismo.

Por supuesto que quienes disienten de esta decisión se basan en algo igualmente realista, como es que el régimen no se irá por las buenas, y que cruzará cualquier línea roja –ética y legal- para mantener su dominio; en este sentido ellos consideran que involucrarse en la dinámica política que el chavismo va imponiendo sobre la marcha, es un ejercicio inútil que solo sirve para legitimar más aún a la dictadura.

9- Esa misma  parte de la oposición formal, y la de muchos venezolanos que no se identifican con partido opositor alguno, ha optado por no participar en la vida política configurada por el  chavismo, sea la electoral, o el diálogo; un camino éticamente tan válido como el anterior –allá cada uno con la valoración personal de ambas opciones-, que parte de la idea de que combatir con la violencia a un régimen que a su vez está basado en la violencia y aniquilación del adversario –sea política, o física de ser necesario y como ha ocurrido-, es un acto de supervivencia que no degrada éticamente a quien lo ponga en práctica, sino al contrario…después de todo, dirán algunos, hasta Jesús expulsó a los mercaderes del Templo, sin diálogo.

Nuevamente, ésta es una opción igualmente discutible, puesto que puede verse como irrealista, dado que la calle tiende a vaciarse, no hay armamento ni organización civil para poner en jaque al régimen, y todo indica que las fuerzas armadas, por su conchupancia en las corruptelas que ellas mismas han contribuido a consolidar, seguirán apoyando al chavismo.

10- La primera opción política y ética es entonces el adaptarse, incluso el hibernar, mientras pasa el tiempo y eventualmente cambian las circunstancias. En Cuba eso no ha ocurrido durante 60 años…por su parte, la segunda opción es el todo o nada, aunque si las mismas FARC, con la riqueza del narcotráfico y el suministro permanente de armamento no fue capaz de tumbar al sistema, tampoco parece probable que la oposición asilvestrada venezolana pueda lograrlo…y ésta es la otra dificultad que presenta este dilema, esto es, que siendo ambas opciones éticamente equivalentes –repetimos, desde las creencias de cada venezolano decente que opte por una de ellas-, ninguna ofrece la seguridad de ser exitosa para sacar a esta gentuza del poder.

Por eso es que antes de lanzarse con frases políticamente correctas como diálogo, convivencia, reconciliación, participar desde adentro, o consignas incendiarias como el llamado a la guerra urbana o a la insurrección militar, hay que pensar que los opositores tienen un dilema que no han sabido resolver, es más, algunos ni siquiera han querido abordarlo, quien sabe basados en qué intereses personales.

Y mientras ese dilema siga dividiendo netamente a la oposición, ninguna opción tendrá posibilidad alguna.

Hermann Alvino

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s