Trump, Chávez ( y otros más), y la plebe.


usaSe veía venir cuando en Florida apareció una encuesta con empate técnico a pesar de toda la maquinaria mediática a favor de Clinton.

Prevaleció el rechazo a Clinton; en Florida muchos latinos cubanos votaron a Trump porque Obama abrió el camino con Cuba, los puertoriqueños le votaron porque ellos mismos quieren deportar a los ilegales (!) -una vez que uno está del otro lado de la raya comienza a pensar diferente…-. y en general, en todo EEUU los negros no se movilizaron como Clinton esperaba.

A Clinton se la puede resumir no solamente como alguien que cae mal a la gente -por ser percibida como falsa y/o cínica- sino como a una persona a quien a su vez no le gusta la gente misma (!). Verdadero o falso es lo que hay, y es lo que cuenta a la hora de votar, lo que se reflejó en que las mismas mujeres no la apoyaron masivamente. Y sin el voto latino, ni el negro, ni el femenino, sea porque voten en contra o porque se abstengan, pues no se puede ser presidente de EEUU.

Al final tenían razón quienes opinaban -opinábamos- que ella nunca debió ser candidata; su logro solo fue posible gracias a la “maquinaria” de su partido, cuyos “delegados natos” -algo que la AD y el COPEI de la democracia prechavista conocían muy bien…- fueron determinantes para imponerla.

Pero también prevaleció la plebe, aquella que se siente excluida a causa de la desigualdad de la globalización y la impunidad de esa élite que siempre la ha visto -y tratado- como su esclava contemporánea. El hecho de que quienes se sienten -y están- marginados hayan votado por alguien que los pueda hundir más, no es más que la consecuencia de la podredumbre del sistema mismo. Pasó en Venezuela, en Argentina, en Filipinas, etc., desembocando a veces en la ultraderecha y otras veces en la ultraizquierda, dependiendo de lo que haya a mano, porque el odio es ciego, aunque justificable, y a veces hasta legítimo, y de estos episodios está lleno el siglo pasado, comenzando por Hitler y Mussolini.

Porque los demagogos son el clavo caliente del que se cuelgan los desposeídos, o sea la plebe.

Es que estas cosas pasan cuando las élites se enquistan en una burbuja de abusos e impunidad -que en este caso en EEUU están representadas por Wall Street, cuyo alcance mediático y financiero apoyó a Clinton-, y cuando el reparto se deja al azar del goteo de arriba hacia abajo de la riqueza que groseramente se va acumulando en las mesas de los pudientes, en vez de cuidar el desarrollo de una sociedad más justa.
Lo hermoso de la democracia es que todos tenemos la oportunidad de participar en la decisión de un destino común, pero cuando a la plebe se le otorga ese poder, pues más vale educarla, porque de lo contrario, y como toda plebe que se respeta, siempre preferirá Barrabás a Jesús.

Más aún, en democracia no debería haber plebe alguna, mucho menos clase media que pasa a ser plebe marginada, pero cuando a ésta la secuestran fenómenos como el neoliberalismo, entre otros efectos surgirá el que la educación deja de ser un instrumento de promoción del civismo para limitarse a dar un oficio que -si acaso- nos incorpore al mercado, sin ocuparse del lado humanista, que es el único capaz de crear ciudadanos.

Visto así, cuando desaparecen los empleos, a la gente no le queda nada, solo un resentimiento que por su misma carencia espiritual no sabrá explicárselo, ni mucho menos canalizarlo para salir del pozo en el que los más vivarachos los han hundido. Dentro de su ignorancia, la ensalada mental que tenía Chávez, y que tiene Trump, no representa un problema, puesto que en esos momentos las ideas no cuentan para nada, como tampoco importan los errores de librito que el magnate cometió durante su campaña.

Porque para la plebe, que solo quiere ver morbo -y de ser posible, también algo de sangre-, ese librito, que es una referencia de sensatez, no le vale para nada. Solo cuenta desahogarse, en este caso votando en contra de quien ésta -luego de una imponente operación de manipulación- ha designado como representante todos sus males, como fue el caso del plomero -o fontanero- polaco para los proletarios británicos que apoyaron con entusiasmo al Brexit, o el judío de la Alemania prenazi. Por eso es que Trump en alguna de sus intervenciones habló sobre el excelente estado de sus genitales -No problem with that, afirmó-, frase con la que sin perder ni un voto le sirvió para conquistar muchos más de ese repositorio de descontento y frustración.

Cuando uno de los lados vota por miedo a, y el otro lado simultáneamente lo hace en contra de, es que la democracia toca fondo; así pasó en Francia con Chirac frente a Le Pen (el padre), en Venezuela con Chávez -aunque allí el miedo no fue suficiente para impedirle ganar-, tal vez vuelva a pasar en Francia con Sarkozy para impedir el triunfo de Le Pen (la hija), y recientemente en España con el apoyo al gobernante más mediocre  y cínico de su historia reciente, para alejar el fantasma del chavismo español.

Dicho sea de paso, quienes pusieron su dinero a favor del Brexit en las casas de apuestas británicas, ahora lo hicieron a favor de Trump -su triunfo pagada 3 a 1, mientras que la favorita Hillary pagaba al par-; bien podrían entonces los analistas y las maquinarias mediáticas que trituran la disidencia fijarse un poquito más en esos apostadores clarividentes. Aunque claro, cuando el destino del planeta depende de una apuesta solo queda hacer como el emperador Adriano al refugiarse en la verdad del canto de los pájaros.

Son tiempos de extremismos, y tal vez duren algunas décadas, con quién sabe qué consecuencias. Es la hora de los horcones y de los capirotes blancos; una hora que también esperan ansiosamente sus homónimos europeos.

Ahora a bailar, que lo que viene es joropo.

Hermann Alvino

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s