¡Mosca!


Durante el año 2005 Brasil se estremeció con un escándalo que afectó a una parte muy importante de sus gobernantes, y que reflejó que ese país aún está muy lejos de ser una referencia política y ética para las naciones de la región, mucho menos para el mundo.

En efecto, el núcleo del aquel escándalo, que la picardía brasileña bautizó como “mensalão”, fueron los centenares de pagos clandestinos que con dinero público se efectuaron durante años a diputados del congreso, para que votaran por las leyes que el partido de gobierno presentaba.

Los detalles son escalofriantes: la cantidad mensual de esos pagos era del orden de 12000 Dólares USA por persona; el promotor y ejecutor de esta operación fue el gobernante Partido de los Trabajadores; el presidente del país era Lula da Silva -líder de dicho partido- quien ocupó ese cargo desde el 2003 hasta el 2011; las operaciones que se hicieron públicas y notorias en el 2005 ya se venían efectuado desde el mismo momento en que el PT llegó al poder; los pagos se concretaban a través de una red de agencias publicitarias que contrataban publicidad fantasma con empresas del Estado controladas obviamente por el gobierno; entre los personajes del PT al centro de este sistema de pagos ilegales estuvieron: su secretario de finanzas, su presidente, su secretario general, su tesorero, además del Presidente de la Cámara de Diputados, el Ministro de Comunicaciones, de Transportes, de Hacienda, etc., además del entonces jefe del gabinete presidencial. O sea, casi todo el mundo de dicha organización.

Este escándalo, sin embargo, fue solo uno de los diversos que ocurrieron durante el ciclo de Lula, a quien no se le pudo imputar de nada, manteniendo de alguna forma una imagen de honestidad  y liderazgo que le permitió incluso aplicar el dedazo para seleccionar su sucesor(a) presidencial Dilma Rouseff, a quien durante su presente mandato la acosan sus propios escándalos, los cuales se añaden a los heredados de su predecesor y mentor, y que son igualmente estremecedores, como el de la petrolera brasileña y su diabólica lavadora de dinero mal habido.

La ley de aquel país -que entre inmunidades parlamentarias, lapsos para los procesos y apelaciones finales- recién permitió una suerte de desenlace light a partir del año 2012 -es decir casi una década después, lo cual confirma la laxitud del sistema legal de aquel país que pretende liderar a la región- que se resolvió con pocos años de cárcel para algunos, incluyendo arrestos domiciliarios y sin devolver lo robado, con todo y que los cargos fueron soborno, lavado de dinero, conspiración y prevaricación.

Es inquietante notar como se repite la historia entre pueblos diversos, porque si recordamos la reelección de CAP II –lograda a pesar de que en su primer mandato quebró moralmente a Venezuela y la dejó con un caos administrativo y una deuda monstruosa de la cual jamás pudo reponerse del todo-, entonces no sorprende que los brasileños en el 2006 le renovasen el mandato a ese presidente cuyo partido, ministros y asesores más cercanos, actuaron durante años como delincuentes de cuello blanco, mientras él no se enteraba de nada.

Las coincidencias entre CAP I-II y Lula I-II son claras en cuanto al cinismo y desmemoria de los electores; aunque puede argumentarse que la desmemoria brasileña es más intensa, porque después de todo CAP II fue reelecto 15 años después de su primera presidencia, mientras que al brasileño se le renovó el mandato consecutivamente –aunque en aquella Venezuela no había reelección inmediata, porque de haberla habido, quien sabe…

Hay muchas otras coincidencias, especialmente cuando ambos intentaban explicar los problemas –permítasenos el término- que vivieron durante sus mandatos; en el caso del brasileño -que es lo que nos interesa ahora- bastaría con quedarnos con esa frase relatada en el libro Una oveja negra al poder -de Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz- al referirse a un encuentro con José Mujica: “Tuve que lidiar con cosas inmorales. Era la única forma de gobernar Brasil”.

Vamos, que el fin justifica los medios. Y como este blog no trata del realismo político sino de la decencia en esa actividad, pues valga la referencia.

Siguiendo con Lula, llama la atención que el gran capital global lo haya alabado desde el mismo inicio, casi intentando mantener dócil a una fiera que bien podría haber transformado a su país en un inmenso colectivo chavista; unos piropos que tal vez continúan debido a que ello no ocurrió…al menos en parte.

Podríamos incluso comentar algo sobre el uruguayo Mujica  quien con su personal austeridad es admirado por todo el mundo, olvidando que él no ha sido el único expresidente austero –Gallegos, Betancourt, Leoni, Herrera, Caldera, Frei, etc-, y que por tanto, si a él le gusta o no andar entre las gallinas de su patio, eso es un asunto irrelevante para la Historia, salvo para los millones de incautos en busca de mitos, mientras vagan como pollos sin cabeza dentro de una sociedad mediática frívola y ahistórica, lo cual incluye a los susodichos intelectuales progresistas, cual farsantes, como el mismo Mujica, quien afirmó que Lula vivió la corrupción en su mandato con “angustia y un poco de culpa”, y que Dilma Rousseff “es muy buena administradora y mejor técnica que Lula” -http://goo.gl/DLDcGn

¿Qué interés podemos tener los venezolanos en todo esto, aparte de confirmar que los pueblos no aprenden? Pues que a partir de la victoria opositora del 6D, aquellos cínicos que hasta la víspera estuvieron pegaditos al chavismo, ahora toman distancia, y lo hacen sin disimulo y con un descaro que vuelve a mostrar esa cara de cemento que bien aplicaron en su propio país, cuando los escándalos protagonizados por su propia gente les salpicaban hasta en los ojos mientras ellos intentaban mirar para otro lado.

Dentro de este interés entonces, hay que resaltar la reseña del foro ‘El desafío de los emergentes’, organizado por el diario EL PAÍS http://goo.gl/bYuWTk-, donde nuestro prócer brasileño afirmó cándidamente que “Maduro debe aprender que la democracia no es la perpetuación en el poder”…una frase que viniendo de alguien como Winston Churchill no sorprendería, pero que al provenir de alguien que descaradamente calló mientras Chávez intentaba perpetuarse en el poder –pasando por encima del referéndum que al respecto ganó la oposición venezolana-, y que sigue callando con relación a la tiranía castrista, pues…

Por eso, y en defensa de esa ética que debe prevalecer en el ánimo de los diputados opositores que se estrenarán dentro de pocos días, hay que recordar que aquella frase de Deng Xiaoping sobre “da igual que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones“, solo debe aplicarse a la higiene casera, más no a la política decente; porque el fin no justifica los medios, y por tanto esos apoyos de tanto farsante ni son creíbles ni deben ser bienvenidos.

Porque si le damos cabida, pues también tendremos que ser comprensivos con los intentos de mensalão endógeno con los cuales el chavismo seguramente intentará abordar las almas más vulnerables –de aparecer alguna de ellas-, en su desesperación para tumbarle a la oposición esos 2/3 de la AN que representan nuestras esperanzas en que más pronto que tarde se inicie la reconstrucción de Venezuela.

Porque despúes de todo, para lograr ese objetivo,  y si le falla la impugnación contra algunos opositores electos, o si la AN llegara a concretar más pronto que tarde la limpieza en el TSJ, pues un mensalao criollo sería el último recurso del dúo Maduro-Cabello.

Que nuestros diputados opositores tengan mucha fortaleza espiritual pues, y sobre todo, que estén mosca.

Hermann Alvino

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s