Las trampas de la raza


Castas-1

En su página en Facebook, la destacada periodista Elvia Gómez nos informa sobre uno de los recientes inventos del chavismo como es el proyecto de entrevistas sobre discriminación racial en el país. Eso nos recuerda que en los EEUU de inicios del siglo XIX había unos 2 millones de esclavos importados de África, de éstos alrededor del 10% ya estaba liberado, cosa que comenzaba a preocupar a muchos, porque por un lado éstos deambulaban buscando trabajo con pagos muy inferiores a los que normalmente cobraría un blanco, y por otro porque esos exesclavos podrían animar a quienes aún lo eran a rebelarse para buscar su libertad. Como corolario, hubo una parte importante de la sociedad que llegó a la conclusión de que esos negros no agregaban valor al país, y que dado que allí jamás podrían ser tratados de forma igualitaria, lo mejor que podía hacerse era ¡devolverlos a África! (https://goo.gl/5m9xGO)

Esa idea para la repatriación en 1816 conllevó la fundación de The Society for the Colonization of Free People of Color of America, la cual se integraba por religiosos cuáqueros que creían en la abolición, y por hacendados esclavistas que deseaban sacudirse esos liberados para que no les agitasen el cotarro.

Para concretar el asunto, esos blancos armados hasta los dientes se fueron a las costas de lo que a la postre se denominaría oportunamente como Liberia –y su capital Monrovia, en honor a James Monroe-, la cual sería el nuevo hogar de los repatriados, por supuesto con la oposición –apagada a plomo limpio- de los verdaderos africanos nativos de esas tierras.

Obviamente muchos candidatos a ser repatriados no querían irse de EEUU, al igual que tampoco los liberados de las islas del Caribe, porque todos ellos, al menos desde hacía tres generaciones, lógicamente se consideraban como nativos americanos. En todo caso, lo de Liberia se hizo realidad con quienes sí se animaron, siendo ese país la única colonia africana del siglo XIX que no estaba en manos europeas.

Ya vemos entonces como quisieron resolver el problema quienes destrozaron múltiples culturas africanas y causaron sufrimientos atroces a pueblos enteros para disponer de mano de obra barata para sus haciendas, pensando que esos pueblos eran animales, o meros objetos. Mejor llevarlos lejos de aquí, decían, de vuelta a su tierra -recordemos que para aquellos esclavistas, como para la actual mayoría ignorante norteamericana África es un país, y no un continente con pueblos dispares.

Y justamente, esa disparidad de pueblos arrancados de su suelo para tratarlos en vida como animales, causando centenares de miles de muertes cual holocausto cristiano – Lubas, Mongos, Congos, Somalíes, Zulúes, Yorubas Shonas, Akanes, Fulanes, Igbos, Kotokos, etc.- al ser forzosamente encerrados en haciendas ¡se mezclaron entre ellos!

Ese mestizaje entre negros –valgan ambos términos- realizado in situ –tanto en EEUU, Caribe y en toda Latinoamérica-, más la mezcla con blancos, indios, hindúes, polinesios, melanesios, filipinos, indonesios y por supuesto chinos de etnia Han, es lo que al final produjo esa raza autóctona –valga igualmente el término, solo para dar la idea del asunto- que prevalece en todo el continente.

No hay pues afrodescendientes, ni endógenos –de indígenas, si se quiere-, ni blancos: lo que hay son seres humanos que se han mezclado por las razones más disparatadas, que van desde la crueldad esclavista hasta el amor entre personas.

Pero hay gente que aun no comprende eso, como por ejemplo los policías que cada día asesinan en las calles de las ciudades de EEUU a uno que otro negro medio sospechoso…y los actuales jerarcas chavistas, herederos del resentimiento social de Hugo Chávez, el cual, dicho sea de paso, se debía solo a sus personales complejos de inferioridad, sobre los cuales su familia seguramente tendría algo que contarnos…

Conocidas son las lamentables políticas de Chávez azuzando los primitivos impulsos hostiles del ser humano hacia lo diferente, para darle vida incluso a una suerte de racismo económico, a sabiendas –cínicamente, si se quiere- que en este país todos estamos mezclados, incluyendo los blancos europeos, quienes al fín y al cabo provienen de otros mejunjes entre magrebíes, semitas, caucásicos, eslavos, lapones, vascos, tártaros, etc.

Son centenares de etnias –no razas– entonces las que cargamos por dentro y que nos lo recuerda el espejo mañanero, y a cuyo rastreo científico le ha dedicado su vida el gran genetista italiano –valga el gentilicio, visto lo visto de las etnias…- Luigi Luca Cavalli-Sforza, hoy con más de 90 años, junto a quienes continúan la tarea de comprender mejor los tiempos y lugares donde han ocurrido las diversas mezclas humanas.

Liberia pues fue una confirmación de la infinita estupidez humana, salpicada con el inmenso temor a lo diferente, a quien es distinto; imperfecciones humanas éstas que se repiten desde siempre junto a esta reciente manifestación de estupidez, de ignorancia y de sectarismo como es dicho proyecto de entrevistas sobre las razas en el país, a cargo del INCORDI -Instituto Nacional Contra a Discriminación Racial…- adscrito al Ministerio Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz –perdonen la coletilla, que ni es justicia ni es capaz de garantizarnos la paz…

En el enlace https://goo.gl/cGh3zB se pueden leer las preguntas de la entrevista sobre discriminación racial en Venezuela, destacando la N.5:

Por sus características étnico-raciales ¿cómo se reconoce?…

Afrodescendiente/Blanco(a)/Negro(a)/Moreno(a)/Indígena/Todos/Ninguno/Otro

Por supuesto que al mencionado genetista Cavalli-Sforza le daría un soponcio al tratar de averiguar el verdadero significado de Moreno, Todos, Ninguno, Otro, al igual que Blanco –no olvidemos la (a), ya clásica en la sintaxis chavista…- Negro(a) y dado lo comentado anteriormente, pues Afrodescendiente.

Como la misma Elvia Gómez, al apurar la valoración sobre este asunto, podemos decir: Esto me parece de una necedad que aburre.

¿Será que el régimen no es capaz de ver los rasgos bosquímanos en muchos morenos cumaneses, o los hindúes en las morenas guayanesas, o los de aquellos asiáticos que son ancestros de los indígenas cuyos ojos y cabello los vemos presentes en tanto andino y guajiro, la genética tanzana Makondé -o quien sabe si la keniana Ndoroboen- en el mismo Nicolás, el yoruba y el congo de Aristóbulo, el canario, el vasco, el catalán, el andalúz y el gitano de tanto blanco llanero, chavista o no? ¿O será que siguen con querer dividir más aun el país, y de paso malgastar unos reales -que buena falta que hacen- con esos proyectos concebidos en la mente del mal nacido barinés?…Si algún funcionario del INCORDI sometiera a las achinaditas Primera Combatiente y Fiscal General, éstas ¿qué le responderían?. Tal vez la figura anexa las podría ayudar. No queremos ni imaginar que habría respondido Chávez.

Porque esos proyectos no solo recuerdan a la clasificación racial de los conquistadores españoles –las castas, de la mencionada figura anexa- sino a la de los mismos nazis; al fin y al cabo, las trampas de la raza son muy parecidas a aquellas trampas de fe relatadas por Octacio Paz sobre los pensamientos de Sor Juana Inés de la Cruz.

Aunque eso de que el chavismo es una caricatura nazista, ya todos lo sabíamos.

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2 comentarios en “Las trampas de la raza

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