Mentes criminales (con el perdón de los adecos…)


presidentecarlosandresperez

En un reciente post en Prodavinci, el escritor margariteño Francisco Suniaga –http://goo.gl/HkXgSO– nos copia una frase de un dirigente adeco de la vieja guardia durante una presentación de su libro El pasajero de Truman, referido al malogrado diplomático venezolano Diógenes Escalante, quien sufrió un profundo desequilibrio mental que lo incapacitó para ser presidente de Venezuela con el apoyo del medinismo, de AD y de gran parte de las fuerzas políticas de la época. La frase en cuestión es “Mire poeta…el problema de Venezuela es que quien nació para ser presidente se volvió loco y quien nació para loco se volvió presidente”.

Por supuesto que la primera parte de la frase del prócer adeco se refería a Escalante y la segunda a Chávez; pero las cosas no son tan simples, ya que entre los presidentes mentalmente desequilibrados de la historia contemporánea Venezuela no solo se debe incluir al barinés, sino también a Carlos Andrés Pérez (!), puesto que el legado del primer mandato de CAP -1974 a 1979- se parece mucho al del barinés, a saber:

– Descomposición moral de parte de la clase dirigente –política, empresarial y cultural- y de la clase media (el equivalente de la actual boliburguesía)

– Difusión generalizada de la corrupción en todos los estamentos de la vida pública (lo cual se explica por sí solo, dados los actuales tiempos que vive Venezuela)

– Inmenso despilfarro en proyectos faraónicos de dudosa realización (similar a todas las loqueras prometidas por Chávez)

– Megalomanía y mitomanía de CAP I en liderar al llamado tercer mundo de entonces (parecido a la del Comandante con su ALBA y afines)

– Inmenso ingreso petrolero que le tocó a CAP despilfarrar (como Chávez)

– Regalos a otros países, como el barco Sierra Nevada a Bolivia que no tenía acceso al mar (similar a lo que Chávez le ha regalado a tantos países)

– Entrada oficial del sicariato de Estado, como fue el caso del abogado penalista Ramón Carmona, a cargo del nefasto Grupo de Apoyo Táctico Operativo de la PTJ, mejor conocido como el grupo G.A.T.O (con Chávez el sicariato de Estado se inicia con el asesinato del fiscal Anderson)

– El descuido de la infraestructura y el despiporre de la Administración Pública, puesto que ninguno de aquellos dos presidentes perdían tiempo con esos detalles de la gobernanza

– La verborrea espúrea derivada de su ignorancia supina; Gonzalo Barrios decía que a CAP le faltaba un poquito de ignorancia…de Chávez lo decía todo el país pensante…)

– Su indudable astucia y rapidez de reflejos, virtudes indispensables en un político, que para ambos se transformaban en inquietantes debilidades cuando le tomaban ojeriza a quien les incomodaba con sus críticas.

Indudablemente que ambos presidentes fueron nefastos para Venezuela; ellos de lejos  carecieron de la preparación de Caldera, la bonhomía de Leoni, la cercanía de Luis Herrera, la simpatía de Lusinchi, y la cosmovisión de Betancourt; más aun, ni siquiera se le acercaban a la finura de Gonzalo Barrios, la visión correcta de Venezuela de Eduardo Fernández, o la erudición del maestro Luis Beltrán Prieto, la interesantísima visión de Luis Piñerúa sobre el concepto de “energía” que superaría el simplismo petrolero, todos ellos candidatos que no llegaron a ser presidentes, pero con ideas muy superiores en todo a esos dos personajes que sí pudieron gobernar, y arruinarnos.

Aun falta una crónica completa del ciclo de Chávez, seguramente porque la dificultad de aprehenderla en tiempo real se debió a la ausencia de columnistas legendarios como lo fueron Alfredo Tarre y Jorge Olavarría, cuyos relatos semanales iban diseccionando la gestión de CAP I mostrándole al país lo bajo que habíamos caído, aunque ciertamente serán las referencias más importantes a futuro el marcaje diario que desde el mismo inicio del chavismo le han venido haciendo gente como Petkoff a través de su periódico – http://goo.gl/L11I6F-, o columnistas como Damián Prats desde Guayana – http://goo.gl/gHx8ll-, Elides Rojas desde el golpeado El Universalhttp://goo.gl/Dng12Z-, y decenas de blogueros –como Luis Barragán, quien desmigaja los desastres parlamentarios del régimen en materia de política cultural –http://goo.gl/H5ZMEj-, analistas como Thaís Peñalver -http://goo.gl/mb7rJX- o las  centenares de perlitas twiteadas por de Paciano Padrón – @padronpaciano.

Seguramente a los adecos no les gustará la comparación entre esas dos mentes criminales, comenzando por Ramos Allup, quien en su extrema defensa cuando la oposición osaba cuestionar al candidato CAP para un segundo mandato, se rasgaba las vestiduras en el Congreso, pero la analogía entre CAP-I y Chávez-I-II-III, esto es, entre dos desequilibrados con legados terribles para el país; aunque a diferencia de Chávez quien sí logró despanzurrar nuestras instituciones, CAP I ni logró desarticular del todo la eficiente maquinaria admistrativa que construyeron sus predecedores y al menos creó el programa de becas Mariscal de Ayacucho que contribuyó muchísimo a educar juventudes. Olvidemos lo de la nacionalización del petróleo y hierro, puesto que eso lo iba a hacer cualquiera que ganase las elecciones de 1973.

Ahora en cambio estamos en manos de dos petits criminels     que en su insignificancia son igualmente nefastos: dos personajes menores a quienes ni siquiera la aureola del poder logra despojarlos de su ordinariez, chabacanería e ignorancia: por un lado Nicolás, que confunde mezquitas con sinagogas –http://goo.gl/dRRvR0-, y deja a Bolívar huérfano de esposa –http://goo.gl/i7vwVI-, y por otro Diosdano, soberbio y desconocedor de ser el representante contemporáneo del más oscuro gorilismo militar latinoamericano –una muestra de su abordaje gorilista puede verse en su propuesta para eliminar las elecciones directas al Parlamento Andino en el siguiente enlace: http://goo.gl/9oTFem

Nicolás no pasa de ser el típico adoctrinado –en su caso por el castrismo- que repite para la galería y cual lorito, frases hechas que no significan nada, y encima las repite mal; él es un personaje de poca monta, un activista mediocre, mandadero de los que sí pensaban cómo concretar la subversión del país, y un sigüí de Raúl Castro que en algún momento de su vida decidió rodearse de atracadores de bancos –ver recorte de prensa en http://goo.gl/sz4wSX.

Diosdado en cambio, con todas las humillaciones a las que lo sometió Chávez, nos recuerda a Nikita Khrushchev, a quien Stalin insultaba y ridiculizaba. Ambos esperaron la muerte del jefe para asaltar el poder, aunque a Cabello se le anticipó Fidel al convencer a Chávez para que proclamara en público a su agente –el de Fidel- como su eventual heredero, aunque de todas maneras, Cabello controla todas las instituciones, dejándole a Maduro el cascarón de la Presidencia, sabiendo éste que solo se sostiene por el factor disuasorio cubano representado en los miles de isleños armados dentro del país.

Maduro es pues un parásito a quien nadie le quitará lo bailao’, y se le recordará por su inutilidad, ceguera económica, incultura, por la imitación verborreica del Comandante y por su complicidad con el crimen, comenzando por los presos políticos a capricho. Quién sabe donde irá a parar junto a su entorno.

Diosdado en cambio puede que tenga un camino más rústico, porque si los EEUU de verdad así lo quieren, pues le amargán la vida aunque él y su entorno se crean invulnerables,  porque ya los carcome la desmesura, cual el hibris que enferma a los necios en el poder y que tanto disgustaba a los dioses griegos para dispensarles un castigo ejemplar.

Con estos dos, cuyos crímenes y desequilibrios personales no son menores que los de la otra pareja solo podemos decir que amanecerá y veremos, ligando a que haya Justicia.

Hermann Alvino

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2 comentarios en “Mentes criminales (con el perdón de los adecos…)

  1. Que comentarios tan rebuscados, cargados de adjetivos e insulsos. Si así vamos a estudiar la historia política social y económica de la Venezuela moderna, realmente en el futuro tendremos visiones de presidentes buenotes que ni sabían que sus seguidores robaban, otros locos y ladrones y uno que otro acucioso periodista o parlamentario O sea un país de pendejos como califica News Week y gracias a la imagen que nosotros mismos difundimos y al os “brillantes análisis” como el que tenemos en frente… Seguro que me ripostarán con alguna andanada, pero no hay caso, no pude contenerme

    • Agradezco su mensaje, aunque no lo comprendo del todo…acá no se insulta a nadie, ylos datos están a la mano de cualquier curioso que se tome el trabajo de consultar la realidad que dejaron CAP I y Chávez. Por otra parte, sobre los dos herederos de Chávez no cabe duda que son personajes menores comparados con los dos anteriores, y su estilo y contenido dista mucho de lo que podríamos requerir de hombres de Estado -el de Chávez tampoco era el adecuado-. Los enlaces del escrito fundamentan cada afirmación, y faltaría otro escrito para mostrar todas las fuentes que efectivamente indican que se trataba de desequilibrados mentales, y en qué estaban pensando quienes los eligieron, o más aun, en qué pensaban cuando los reeligieron.
      De manera que no son insultos -en el escrito ni siquiera hay palabrotas- sino meras descripciones. Quienes analizaron muy de cerca la gesstión de CAP I documentaron todo el relajo y desastre, incluyendo el de sus ministros, gobernadores y presidentes de empresas públicas. El daño fue inmenso. Y quienes viven en la Venezuela actual seguramente tendrán una opinión bastante definida sobre si el país está bien gobernado o se encamina hacia una ruina que pagarán al menos dos generaciones de venezolanos.

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