Constitución para dummies


Hasta ahora casi todo el mundo se ha centrado en el Artículo 231 de la Constitución para intentar aprehender los posibles escenarios que conlleva la enfermedad de Chávez. En dicho artículo se dice:

“El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia”.

Con relación a este texto, unos opositores dicen que si Chávez no asiste a la toma de posesión el 10 de Enero próximo, ello considerará falta absoluta, con las consecuencias que indica la misma Constitución y que se mencionarán más adelante.

El problema con estos bárbaros que gobiernan junto los chavistas ignorantes que integran la Asamblea, es que las definiciones y conceptos que se aplican para la gente normal y racional no son válidos, de manera que cualquier ejercicio para saber que pasará será inútil si no se comprende que ello dependerá pura y simplemente del poder absoluto que ellos tienen, y que lo utilizarán de la forma que más le convenga, por lo que la interpretación del texto constitucional se corresponderá también a esta realidad. Ejemplo de ello es lo que Diosdado Cabelo anda diciendo por allí con eso de que si Chávez no se juramenta el 10 de Enero ante la Asamblea Nacional no pasa nada, puesto que luego lo podrá hacer ante el Tribunal Supremo de Justicia, y como para esto último no se fija fecha entonces él lo podrá hacer cuando le dé la gana.

Lo que Cabello no dice, pero lo sabe, es que a lo que se refirió el legislador en la segunda parte de dicho artículo no fue a una imposibilidad del presidente proclamado para juramentarse, sino a una posible circunstancia en la cual el acto de toma de posesión no se pudiese realizar ante  la Asamblea Nacional. Un motivo para ello sería que ésta no se pudo instalar de acuerdo al Artículo 219 que establece que “El primer período de las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional comenzará, sin convocatoria previa, el cinco de enero de cada año o el día posterior más inmediato posible y durará hasta el quince de agosto”. Claramente, si la instalación de dicho cuerpo se fuese postponiendo -por cualquier motivo- para una fecha posterior al 10 de Enero, entonces se aplicaría lo de la toma de posesión ante el Tribunal Supremo de Justicia, minimizando así el vacío de poderes: Tribunal y Presidencia – Poder Judicial y Ejecutivo- activos, mientras que el Legislativo seguiría espúreo hasta instalarse, puesto que mucho más grave sería que además del Legislativo, tampoco el Ejecutivo pudiese actuar.

La otra forma de entender el que no se pueda hacer el acto ante la Asamblea Nacional sería porque la sede no esté disponible. No sabemos por este texto si los legisladores que redactaron esta extraña Constitución confundieron el cuerpo de la Asamblea con el lugar donde éste actúa, pero lo que sabemos por lo que está escrito, es que la toma de posesión, de efectuarse ante el Tribunal Supremo de Justicia, ciertamente sería en la misma fecha, esto es: el 10 de Enero.

Pero como ya sabemos que ello no ocurrirá por la interpretación que el Teniente Cabello le da a la Constitución, menos siendo este personaje además el mismo Presidente de la Asamblea Nacional, entonces, mientras Chávez esté vivo, o lo quieran hacer aparecer como tal dentro de la oscuridad informativa y el secuestro al que está sometido por los Castro, esta interpretación constitucional le permitirá al régimen seguir gobernando en este limbo artificioso, y con Maduro encargado del coroto; y este concepto de ausencia temporal presidencial se lo refuerza con el Artículo 239 de la Constitución, que entre las diez atribuciones que le otorga al Vicepresidente Ejecutivo (…o Vicepresidenta Ejecutiva, de acuerdo a la redacción de estos ignorantes del Castellano) está el “Suplir las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República”.

Con todo esto, el régimen ha logrado dos cosas: la primera es que ha separado la toma de posesión de la fecha del 10 de Enero, y la segunda es que, mientras Chávez esté oficialmente “vivo”, acá no pasará nada, tome o no posesión del cargo, porque en el Artículo 234 se dice que “Las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República serán suplidas por el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva hasta por noventa días, prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional por noventa días más. Si una falta temporal se prolonga por más de noventa días consecutivos, la Asamblea Nacional decidirá por mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta.”, y con base en este texto, la Asamblea Nacional siempre podrá seguir prorrogando el interinado cada noventa días. Así de sencillo.

Decimos que nada cambiará mientras Chávez siga vivo, además, porque aun volviendo para juramentarse el 10 de Enero, o posteriormente, porque ya se indicó que esa fecha carece de importancia para el chavismo, él siempre podrá desincorporarse de la Presidencia para repetir el ciclo comentado del interinato, con Maduro al frente.

En otras palabras, con Chávez vivo, nunca habrá ausencia absoluta, y por ello ahora es útil referirse a la primera parte del Artículo 233 que dice:

“Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato”

Esto es, la falta absoluta no se producirá porque no habrá renuncia al cargo, ni habrá junta médica -mucho menos designada por el Tribunal Supremo de Justicia refrendada por la Asamblea Nacional- ni habrá abandono del cargo porque dicha Asamblea no lo declarará jamás, como tampoco -obviamente- podrá haber en estas circunstancias la revocación popular de su mandato.

Ahora bien, Ya estando descartada la posibilidad de que la falta temporal provoque un cambio en el status quo actual, habrá que preguntarse ¿Qué pasaría si a Chávez se le ocurriese morir antes o después de la toma de posesión? Acá entra entonces la segunda parte del mismo Artículo 233:

“Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional.

Si la falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República se produce durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva.

En los casos anteriores, el nuevo Presidente o Presidenta completará el período constitucional correspondiente.

Si la falta absoluta se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva asumirá la Presidencia de la República hasta completar dicho período.”

Teniendo claro que con esta gente la única forma de que haya falta absoluta es con la muerte de Chávez, falta ver qué traerá el futuro con relación a ésta para saber la forma de aplicar este artículo constitucional mientras se va desarrollando la conocida pero sórdida lucha por la sucesión tanto en Venezuela como en Cuba para asegurarse la continuidad de su chulismo continental con los Castro, Maduro y Cabello como protagonistas aparentes, mientras que en las sombras se mueven otros actores, algunos armados hasta los dientes.

No se puede dejar pasar la absurda redacción del texto patrio que se derivó tanto de la ignorancia como de la ideología de los legisladores chavistas con relación a los participios activos gramaticales: al igual que no se dice “estudianta” o “periodisto”, tampoco se puede calificar a los redactores constitucionales varones como “idiotos” ni “ignorantos” luego de haber innecesaria y erradamente otorgado géneros a cada cargo público, haciendo insoportable la lectura de un texto que, redactado y aplicado por gente decente y preparada, y comprendido por ciudadanos cívicamente bien formados, sería motivo de amor y no de burla. Porque una Constitución está para eso: para quererla y respetarla, y no para redactarla malamente, y encima desdeñarla cuando los intereses del régimen así mo exigen. Con ello la oposición ya tienen una nueva tarea, cual es la de -además de sacar a esta gente del poder- ir redactando un texto que nos merezcamos todos quienes quieren a este país, mientras llega lo que todos deseamos sea un feliz -sabiendo que también estará cargado de incertidumbre- año 2013.

Hermann Alvino 

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